domingo, 25 de septiembre de 2011

Jorge Paquentin, Contradicciones en la Educación

Si tuviera que definir el cómo me siento después de haber leido esta lectura sería como meterme en una pequeña caja de cartón totalmente a obscuras donde lo único que puedo escuchar son ligeros murmullos y yo, indiscutiblemente, golpeándome contra las paredes de esta caja.
La caja… es para mí la Universidad, un centro donde lo único que ha logrado es una severa confusión, tal vez de eso se trata… no estoy seguro, tal vez todo esté destinado a ser así. Un bombardeo constante de ideologías, opiniones y visiones con la finalidad única de colarse en tu mente, que a su vez, son totalmente contradictorias.
Desde primer semestre, clase tras clase una clase contradecía totalmente a la otra, lo que se dictaba en clase de sustentabilidad era totalmente opuesto a lo otro que se dictaba en la clase de consumo, y así, semestre a semestre, la universidad lograba confundirme aún más. Tal vez… la universidad no sea otra cosa más que un lugar dónde se exponen mil ideologías y caminos y tú finalmente, con una visión más clara puedas elegir el que más te convenga o agrade. Esto para mí, sería lo coherente y lo correcto. Porque de no ser así, entonces esta universidad es sólo un accidente producto de una desorganización ideológica. Bueno, ¿a qué voy con todo esto? Esta lectura, me ha producido todos estos sentimientos y pensamientos. Esta lectura me cuenta que además de todos las habilidades que cualquier diseñador en el mundo debe poseer, aquel Mexicano debe además tener otras cuantas, si, habilidades que van desde un estratega, un mercadólogo, un visionario, un ingeniero, un economista y si se pudiera de un adivino, porque al parecer ya nada de esto es suficiente para lograr ser un “buen diseñador”. Es aquí donde me someten a esta gran contradicción, Tal vez soy mediocre al pensar que mis habilidades de ingeniero aeronáutico-nuclear-espacial se quedarán cortas para cuando tenga que enfrentarme con el mundo profesional al que me deba de enfrentar cuando me gradúe de la universidad. O tal vez, no elegí la carrera adecuada creo que esta segunda es la más correcta, mis habilidades no son suficientes para este mundo del diseño, por lo menos no en México. Mis habilidades son ya, para muchos autores… las básicas, las “primitivas”. ¿Dónde quedó aquel diseño donde buscar la funcionalidad y la estética era lo primordial? ¿Dónde un diseño estético era un buen diseño? ¿Aquel diseño dónde la decisión de un color era tan importante como el de una forma? ¿Dónde esta decisión podía tomar días? Tal vez, mal entendí el texto o tal vez mi visión es demasiado angosta…no lo sé, lo único que sé, es que el haber leído este texto me ha dejado un muy mal sabor de boca y una confusión terrible porque me hace pensar que tal vez lo mío no es ser diseñador, lo mío a lo mejor es ser un artista, un artista que pueda crear bajo mi propia percepción y visión productos estéticos, o tal vez mi definición de diseñador es aquella que se imparte en otras universidades, aquellas Universidades de países de primer mundo, quizás mis habilidades son para otra rama en el diseño y no aquella que se menciona aquí, no lo sé… necesito hacer mucho introspección, pero si algo puedo decir como conclusión, es que me declaro totalmente confundido.

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